El Sol sigue revuelto…

  Las tormentas magnéticas no cesan

La cuarta tormenta magnética de los últimos siete días se inició el lunes, ha informado la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU (NOAA).

Una de ellas ha sido la más fuerte desde 2006.

Estas tempestades magnéticas afectan a la Tierra cuando en el Sol se producen fuertes llamaradas de rayos X, provocando fallos en los sistemas electrónicos, interrupciones de las comunicaciones por radio y alteraciones en el servicio eléctrico.

Según la agencia RIA Novosti, las previsiones de duración de esta cuarta tormenta eran de unas seis horas. Recogiendo unas declaraciones del científico Serguéi Bogachov, el servicio ruso de noticias asegura que todavía no ha comenzado la actividad solar máxima dentro del ciclo que estamos atravesando. Bogachov aclaró que «por el momento el Sol funciona acumulando energía durante un mes y luego se muestra activo durante una semana. Todavía no se registra la disminución de los intervalos entre los períodos de su actividad.

Una tormenta geomagnética es una perturbación temporal de la magnetofera terrestre. Asociada a una eyección de masa coronal (CME), un agujero en la corona o una llamarada solar, es una onda de choque de viento solar que llega entre 24 y 36 horas después del suceso. Esto solamente ocurre si la onda de choque viaja hacia la Tierra. La presión del viento solar sobre la magnetosfera aumentará o disminuirá en función de la actividad solar. La presión del viento solar modifica las corrientes eléctricas en la ionosfera. Las tormentas magnéticas duran de 24 a 48 horas, aunque pueden prolongarse varios días.